Lobby celestial en Diputados

El país|Lunes, 31 de agosto de 2009
Hotton entró por el PRO, pero ahora está cercana a Julio Cobos

Lobby celestial en Diputados

La diputada Hotton es diplomática de carrera. Ha sido opositora militante a la legalización de parejas del mismo sexo, a la reglamentación de los abortos no punibles y a la despenalización de la tenencia de drogas para uso personal.

Por Mariana Carbajal
http://www.pagina12.com.ar/fotos/20090831/subnotas/na02fo01.jpg
La imagen de la diputada evangélica ha acompañado al vice Julio Cobos en algunos de sus maratones.
 
Ultimamente ganó visibilidad al aparecer junto a su amigo personal Julio Cobos en distintos maratones. Con ropa deportiva y cabello recogido, la diputada Cynthia Hotton se sumó a las competencias deportivas a las que el vicepresidente es afecto y su imagen se replicó en medios gráficos y televisivos. Desde que llegó a su banca, en diciembre de 2007, hizo gala y ostentación de su fervor religioso. Economista, diplomática de carrera, casada con un importante empresario hotelero, Hotton es la diputada evangélica y con ese sello se convirtió en opositora militante en el Congreso a la legalización de las parejas del mismo sexo, a la reglamentación de los abortos no punibles, y a la despenalización de la tenencia de drogas para uso personal, entre otros temas. Su apuesta fuerte para sumar influencia al interior de los grupos evangélicos y al mismo tiempo capital político es el proyecto de ley de libertad religiosa. Además de buscar apoyos entre diputados de distintos bloques, en su estrategia por lograr adhesiones para su tratamiento exhorta a la feligresía a que la ayude con el lobby político. “¿Cómo pueden ayudar ustedes? Esto cópienlo. Los diputados necesitan tener un lobby atrás, entonces si ustedes conocen pastores en alguna provincia o si ustedes son de algún municipio y este municipio tiene algún diputado nacional, entonces la idea es que desde los pastores se acerquen a los diputados que son de su región y le digan: ‘Che ¿viste que vos me llamás cuando estás en campaña, viste que te doy mi voto, que somos buena gente? Y bla, bla... bueno, nosotros estamos interesados en el proyecto de ley que está en Diputados que vos vas a tener que votar dentro de tres meses y estamos muy interesados en que esto salga...’”, adoctrinó Hotton a sus seguidores en una reunión que tuvo lugar el 6 de agosto en el Hotel Rochester, de la ciudad de Buenos Aires. Eso sí, les aclaró que no fueran a “escracharlos” ni con “cacerolas”.
Al Congreso Hotton llegó en la lista del PRO. Su derrotero político comenzó en Recrear, el partido fundado por Ricardo López Murphy. El 29 de noviembre de 2008 dio nacimiento a su propia agrupación político-religiosa, Valores Para Mi País (VPMP), un espacio, según ella misma lo definió, “donde los cristianos puedan desarrollarse en política para ocupar cargos de influencia bajo el concepto de ser sal y luz”. “El objetivo manifiesto de esta organización es convocar y capacitar a la feligresía cristiana, con la finalidad de insertarla en lugares estratégicos de la estructura política para poder, desde allí, afectar a la sociedad mediante la transmisión de valores cristianos, tales como la defensa de la vida, de la familia y el amor al prójimo, en sus múltiples sentidos”, describió Mariela Mosqueira, becaria del Conicet, quien viene siguiendo la trayectoria de Hotton en el marco de un trabajo de investigación sobre los grupos evangélicos. El lanzamiento en sociedad de su espacio fue el 31 de marzo en la Federación de Box, en un acto en el que reunió alrededor de 1500 personas y contó con la presencia de la entonces vicejefa de Gobierno porteño, Gabriela Michetti, y los diputados macristas Federico Pinedo y Paula Bertol. Estaba prevista la participación del vicepresidente Cobos, pero justificó su ausencia por el fallecimiento de Raúl Alfonsín, que se produjo justo en la misma fecha. El rabino Sergio Bergman le envió su mensaje de apoyo.
Pero su capacidad de movilización no le sirvió a la hora de negociar la inclusión de un alfil suyo, Christian Grillo (actual jefe de despacho), en la lista de legisladores porteños del PRO. Finalmente constituyó el monobloque VPMP, aunque sigue formando parte del interbloque Propuesta Federal, que encabeza Federico Pinedo y secunda Francisco de Narváez.
Hotton proviene de una familia con un alto prestigio al interior del círculo dirigente evangélico. Hasta hace cinco años se congregaba en la iglesia Hermanos libres, del barrio porteño de Belgrano. Pero luego se mudó de templo: eligió la iglesia pentecostal más grande de Buenos Aires, Rey de Reyes, a cargo del pastor Claudio Freidzon, con quien está realizando distintas actividades en conjunto con su espacio político. Religión y política imbricadas sin ocultamientos.

Política y religión

El país|Lunes, 31 de agosto de 2009
Fortunato Mallimaci

Política y religión

Por Mariana Carbajal
Para el sociólogo Fortunato Mallimaci, el proyecto de la diputada Cynthia Hotton no sale de la lógica catolicocéntrica de larga duración, que el país debería desarticular. “Soy de los que creen que se debe ir hacia un Estado laico, que desvincule la religión del Estado, la sociedad política y el Estado y la sociedad política y la religión, o sea despartidizar las religiones y desreligiocizar los partidos políticos y el Estado”, opinó en un reportaje con Página/12. Investigador de la UBA y del área de Sociedad, Cultura y Religión del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (Ceil-Piette) del Conicet, Mallimaci consideró que no es necesaria la sanción de una ley de libertad religiosa como la propuesta por Hotton.
–¿Por qué cuestiona el proyecto?
–No hace falta hacer nuevas leyes sobre el tema sino más bien hay que desandar y desanudar, material y simbólicamente, la construcción moderna de la Argentina católica-militar y sus privilegios. Un primer y urgente paso es anular las leyes de la dictadura militar hoy vigentes: el Registro Nacional de Cultos, anular el subsidio a los máximos especialistas del culto católico –es decir los obispos activos y retirados–; anular las becas a los argentinos que ingresan a los seminarios católicos y los subsidios a las parroquias católicas de frontera. También se debe anular la creación del obispado castrense hecha por el menemismo. Todo esto no para reemplazarlo por nuevos privilegios y leyes que sumen ahora a las “verdaderas” religiones sino para ir hacia una Argentina de amplios derechos de ciudadanos y ciudadanas, democrática e igualitaria. Hacen falta renunciamientos tanto del campo político como del campo religioso. ¿Pero esto quien lo propone y lo desea?
–¿Qué espíritu subyace en esa iniciativa?
–Está hecha desde los grupos religiosos. No tiene una mirada laica. Parte de la idea de que a la Iglesia Católica no se la va a tocar más que desde una búsqueda de igualar a todas las religiones. Además, presupone que hay “verdaderas” religiones y otras que no lo son. Este proyecto aparece en un momento en el cual los partidos políticos van a buscar legitimidad en la religión. La Iglesia Católica, los grupos evangélicos y parte de la comunidad judía aprovechan el debilitamiento total de los partidos. Históricamente vienen compitiendo clérigos religiosos versus clérigos políticos. Como los partidos no dan respuestas a los problemas sociales, esos grupos religiosos empiezan a tener una mayor presencia. Y adquieren fortaleza por el respaldo de los grandes medios y de cierta conciencia en la sociedad de que son más creíbles que los partidos. Los partidos políticos no se meten con temas vinculados con la sexualidad y al aborto, por ejemplo, porque creen que si no molestan con esos temas van a recuperar credibilidad.

Marche preso por lengua larga y sacrilegio

El país|Lunes, 31 de agosto de 2009
Controvertido proyecto de ley sobre “libertad religiosa” presentado por la diputada Cynthia Hotton

Marche preso por lengua larga y sacrilegio

/fotos/20090831/notas/na03fo01.jpgEn uno de sus puntos más polémicos, el proyecto de ley que impulsa la diputada evangélica establece penas de prisión de seis meses a dos años por criticar a un religioso. Una definición que se presta a interpretaciones riesgosas.

                                                                
Por Mariana Carbajal       
Criticar a un religioso se convertirá en un delito con pena de prisión de seis meses a dos años, si prospera un proyecto de ley de  libertad religiosa que impulsa la diputada evangélica, cercana al vicepresidente Julio Cobos, Cynthia Hotton. Ese es el punto más controvertido de la iniciativa que empezó a tratarse a comienzos de agosto en la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara baja. El proyecto responde a una antigua reivindicación de las iglesias evangélicas, que reclaman la creación de una personería jurídica especial –de objeto religioso– que les dé un status diferente al de una sociedad de fomento o un club deportivo, como ocurre en la actualidad. Pero además le atribuye al Estado la discutible potestad de definir cuál práctica es religiosa y cuál no lo es. Al status jurídico privilegiado de la Iglesia Católica, definido en la Constitución Nacional, no lo toca. Y no incluye el derecho a no profesar religión alguna.
En realidad, el proyecto retoma un texto cuya discusión y consenso promovió en 2001, durante el gobierno de Fernando de la Rúa, el entonces secretario de Culto, Norberto Padilla, con el objeto de reemplazar la Ley 21.745 reglamentada por la última dictadura militar. La desintegración de la gestión de la Alianza sepultó aquella iniciativa. La diputada Hotton le introdujo algunas modificaciones y se lo atribuyó como propio, aunque buscó el apoyo de referentes de distintas fuerzas para que no quedara rotulado como un proyecto del PRO. Así firmaron la iniciativa Rubén Sciutto y Antonio Morante, del Frente para la Victoria; Juan Carlos Moran y Fernando Iglesias, de la Coalición Cívica; Federico Pinedo, de PRO; Daniel Katz, de Consenso Federal; y Luciano Fabris y el fallecido José Ignacio García Hamilton, de la UCR. El proyecto responde a los intereses de los grupos religiosos. Fue presentado en diciembre de 2008 y a comienzos de agosto se incorporó al temario de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, que encabeza el kirchnerista sanjuanino Eduardo Ruperto Godoy.
Hotton pretende capitalizar la sanción de esta polémica ley al interior del campo religioso, principalmente entre los grupos evangélicos, de donde paradójicamente –o no– busca acrecentar su capital político. Los grupos evangélicos se convirtieron en las últimas décadas en la primera minoría religiosa: representan el 9 por ciento de la población, según la Primera Encuesta sobre Creencias y Actitudes Religiosas en la Argentina, realizada en el país en 2008 a través de un trabajo articulado entre cuatro universidades nacionales y coordinado por el Conicet. En marzo, Hotton se desprendió de la bancada del PRO y formó un bloque unipersonal, que lleva el nombre de su agrupación político-religiosa: Valores Para Mi País (VPMP). De todas formas sigue formando parte del interbloque Propuesta Federal, que encabezan Federico Pinedo y Francisco de Narváez.
Hotton dice que su proyecto tiene el visto bueno del cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, y que cuenta con el respaldo de la Alianza Cristiana Evangélica de la República Argentina (Aciera), que nuclea a la mayor cantidad de iglesias evangélicas, las que más han crecido en los últimos años (pentecostales, baptistas, Asamblea de Dios), con excepción de las históricas; de parte de la comunidad judía (tiene buena afinidad con el rabino Sergio Bergman) y de la Iglesia Ortodoxa Rusa, entre otras. Sin embargo, le negaron su apoyo desde la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), que reúne a luteranos y metodistas, porque consideran que Hotton se está atribuyendo un proyecto que no es suyo.
El pastor Juan Shwint, de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (integrante de FAIE), consideró –en diálogo con este diario– que una ley de libertad religiosa, como la que impulsa la diputada, no es necesaria, ya que existe una ley antidiscriminatoria y desde el Inadi se trabaja para defender la libertad de conciencia. Académicos consultados por Página/12 coincidieron en que se trata de una iniciativa superflua e inútil. En ese sentido, el doctor en Sociología e investigador del Conicet Juan Esquivel recordó que los resguardos jurídicos a la libertad religiosa en la Argentina son de larga data. Sus orígenes, precisó, se remontan a 1825, cuando un tratado firmado con Gran Bretaña garantizó a los ingleses el libro ejercicio de su culto. “El Congreso Constituyente de 1953, dispuesto a facilitar la radicación de contingentes inmigratorios de múltiples países europeos, portadores de culturas, religiones y lenguas diversas, contempló la libertad de culto en el artículo 14º de la Carta Magna. Desde entonces, la normativa, ratificada en la reforma de 1994, protege el derecho de profesar libremente el culto. Complementariamente, nuestro país es signatario de diversos tratados internacionales que gozan de status constitucional y que hacen referencia a la libertad de conciencia, como la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”, detalló Esquivel.
El artículo más polémico del proyecto es el 31, que incorpora un nuevo capítulo al Código Penal bajo el título de “Delitos contra la libertad religiosa y de conciencia”. Entre los distintos tipos penales que crea, el más grave es el que prevé prisión de seis meses a dos años para quien “agrediere de hecho o de palabra a un ministro de una confesión religiosa reconocida en ocasión del ejercicio de actos propios de su ministerio o por el hecho de serlo”. “Aquí está el problema que pueda dar lugar a riesgosas interpretaciones”, advirtió el abogado penalista Ciro Annicchiarico. Respecto de la “agresión de hecho” es redundante considerando a la ley vigente: cualquier agresión física, a cualquier persona por el hecho de serlo, ya está prevista en la ley penal, señaló Annicchiarico. “El problema está en la parte que expresa: ‘agrediere de palabra’. Si en tal caso por agresión se entiende algún supuesto de ‘injuria o calumnia’, conforme a los artículos 109 y 110 del Código Penal, aunque se trate de disposiciones discutidas respecto de las cuales muchos penalistas abrogamos por su derogación, por obsoletas y condicionantes de la libertad de expresión, cabría decir lo mismo: no haría falta incluir otra disposición más. Ahora bien, si por ‘agresión de palabra’ a alguien, desaprensiva o intencionalmente se le ocurriera entender ‘crítica’, ‘cuestionamiento’, ‘manifestación de opinión adversa’, aun cuando fuere efectuada de manera vehemente, entonces sí estaríamos mal. Este proyecto en ese aspecto parece invadir peligrosa y en tal caso inconstitucionalmente el lugar del derecho al debate y a la crítica de ideas”, alertó Annicchiarico.
“Es el más peligroso de todos los artículos. Parece haber sido pensado expresamente para acallar las críticas a los personajes nefastos de la Iglesia Católica como (Julio César) Grassi y (Christian) Von Wernich”, señaló Cristina Ferreyra, de la Asociación Civil de Ateos en Argentina (Argatea), en referencia al sacerdote condenado a 15 años de prisión por abuso sexual de menores y al ex capellán de la Policía Bonaerense sentenciado a prisión perpetua por la comisión de delitos de lesa humanidad.
El proyecto que promueve Hotton crea el Registro Nacional de Confesiones Religiosas, dentro de la Cancillería, ante el cual podrán tramitar su inscripción “las iglesias, comunidades y confesiones religiosas” que desarrollen sus actividades dentro del territorio argentino. Así podrán obtener una personería jurídica de “objeto religioso”, que les permitirá acceder, entre otros beneficios, a exenciones impositivas. Su inscripción quedará supeditada al cumplimiento de una serie de requisitos. En este punto, Esquivel advierte sobre otro aspecto polémico de la propuesta legislativa: “Le otorga al Estado la discutible atribución de definir cuál práctica es religiosa y cuál no lo es. En realidad, al poder político le compete tutelar por el derecho a la libertad de conciencia y de religión indicado en la Constitución Nacional, pero no es de su competencia definir qué es una religión”, señaló Esquivel. Para el investigador, las asignaturas pendientes en materia de legislación religiosa pasan por introducir reformas que promuevan una mayor igualdad entre los cultos y por la derogación lisa y llana de la Ley 21.745 que impone, como condición previa de actuación en el país a todas las iglesias y comunidades religiosas distintas de la Iglesia Católica Apostólica Romana, la inscripción y el reconocimiento por parte del Estado nacional. “México y Brasil son dos ejemplos cercanos en los que no hay ley de libertad religiosa y, sin embargo, sus instituciones e individuos gozan de la más amplia libertad de pensamiento, de conciencia y de religión”, concluyó.

Ley de radiodifusión: la Iglesia "prefiere" que se trate después del 10 de diciembre

28.08.2009/ Clarín.com / Último Momento

Ley de radiodifusión: la Iglesia "prefiere" que se trate después del 10 de diciembre

19:54
El arzobispo Agustín Radrizzani, titular de la Comisión de Comunicación Social del Episcopado, dijo que sólo así se podrá "garantizar la pluralidad de las ideas".
Por: Clarín.com
 
La Iglesia se sumó a la polémica sobre la ley de Radiodifusión. El titular de la Comisión de Comunicación Social del Episcopado, arzobispo Agustín Radrizzani, opinó –al igual que la oposición política- que es "preferible" que el debate en el Congreso sobre la iniciativa del Gobierno nacional se produzca luego del recambio legislativo.

"El debate de la futura ley de Radiodifusión debería darse en las Cámaras después del 10 de diciembre, para garantizar la pluralidad de las ideas", dijo el prelado según un comunicado de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA).

Radrizzani estimó "necesario una nueva ley de radiodifusión", y precisó que esa normativa debería "respetar la libertad de expresión y ser lo más plural posible".

"Los medios de comunicación tienen un papel irreemplazable en la construcción de una Nación justa, en la que haya sitio para todos. Cada línea que se escribe, cada palabra que se dice, cada imagen que se genera, pueden contribuir, o no, a edificar entre toda esa sociedad justa a la que aspiramos", subrayó el prelado.

El referente de la Iglesia para los medios hizo estas observaciones durante la cena mensual de ADEPA, a la que concurrió junto con el vocero episcopal, Jorge Oesterheld. Radrizzani fue presentado ante los editores de la prensa del país por el titular de ADEPA, Lauro Laiño.

El arzobispo recordó las palabras del papa Benedicto XVI cuando dijo que "las nuevas tecnologías deben estar al servicio de todos y especialmente para los más débiles".

El proyecto de ley de Servicios de Medios Audiovisuales fue remitido ayer por el Poder Ejecutivo al Congreso, tras un acto encabezado por la presidenta Cristina Fernández.


Aviso importante: suspensión clases lunes 31/08/2009


EL LUNES 31 DE AGOSTO DE 2009, NO SE DICTARÁ EL SEMINARIO SOCIEDAD Y RELIGIÓN POR DISPOSICIÓN DE LA CARRERA DE SOCIOLOGÍA

A continuación adjuntamos la resolución de la Carrera de Sociología:


Suspensión de clases
XXVII Congreso ALAS


A los docentes y estudiantes de la Carrera de Sociología:
Dada la realización del XXVII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS), la Carrera de Sociología, como parte integrante de dicha organización, ha puesto a disposición de los organizadores las aulas ocupadas por nuestra Cátedras en la cursada regular.
En función de esta participación, que implica fuertemente a la Carrera, queda suspendida la actividad académica regular durante la semana que va del 31 de agosto al 5 de septiembre.
Dada la relevancia académica y política del evento, que contará con la presencia de miles de investigadores, docentes y estudiantes de toda Latinoamérica, invitamos a toda la comunidad a participar activamente en las actividades a realizarse.
Buenos Aires, 4 de Agosto de 2009
Dirección de la Carrera de Sociología

Hacia una ley de libertad religiosa

26.08.2009/ La Nación / Cultura

Actualidad religiosa


Hacia una ley de libertad religiosa

El tema no es nuevo; hace años, en la gestión de Angel Centeno en Culto, hubo un proyecto que alcanzó a tener media sanción legislativa y luego murió

Por Jorge Rouillon
Mientras las discusiones sobre el escándalo de la pobreza y el enfoque de valores o ideología con el cual se encara la educación sexual hacían saltar diferencias, pero también una preocupación común por resolver problemas entre la Iglesia y el Estado, una comisión de Diputados empezó a tratar un proyecto de ley de libertad e igualdad religiosa.
Lo presentó la diputada Cynthia Hotton, del monobloque Valores para mi País, junto con otros doce legisladores, en la comisión de Relaciones Exteriores y Culto. El tema no es nuevo; hace años, en la gestión de Angel Centeno, en Culto, hubo un proyecto que llegó a tener media sanción legislativa y luego murió; hubo otros anteproyectos y la Secretaría de Culto del actual gobierno hizo consultas con líderes religiosos en los últimos años.
Esa experiencia acumulada servirá para analizar el nuevo proyecto, que aboga por el respeto a los valores religiosos y los derechos de las personas, y prevé sanciones para quienes agredan expresiones de culto. La Iglesia Católica mantiene el reconocimiento de su personalidad jurídica pública con los alcances de la Constitución, y se crea un registro de confesiones religiosas reconocidas como tales (hasta ahora sólo pueden constituirse como asociaciones civiles).
A la vez, en la Universidad de Montevideo, un congreso del Consorcio Latinoamericano de Libertad Religiosa trató el tema "Religión en la educación pública". Hubo ponentes latinoamericanos, de España y de Inglaterra. En momentos en que Rusia pasa del ateísmo a la religión en las escuelas públicas, el tema adquiría aristas desafiantes en el laicista Uruguay. La jurista Martha Szeinblum, profesora de la Universidad de la República, judía, expuso cómo fue obligada a tomar examen el Día del Perdón, situación que no se daría en nuestro país. Entre otros, participaron los argentinos Juan Navarro Floria, Norberto Padilla, Roberto Bosca y Ariel Busso.

Aunque nueve de cada 10 argentinos creen en Dios, cada vez va menos gente a las iglesias

14-09-2008 | La Gaceta, Tucumán | Información general

CREENCIAS RELIGIOSAS
Aunque nueve de cada 10 argentinos creen en Dios, cada vez va menos gente a las iglesias

Una investigación elaborada por un grupo de profesionales del Conicet indagó a 2.403 personas acerca de cómo viven y en qué creen. El 76 % se definió católico, pero entre ellos sólo el 23 % participa de las ceremonias religiosas.


Los católicos creen en Jesucristo, en el Espíritu Santo, en la Virgen María, y en los santos, pero también en el Gauchito Gil y en las curanderas; no van con frecuencia al templo y confiesan que cuando toman decisiones lo hacen sin tener en cuenta el mandato religioso. Esto se desprende de un relevamiento que realizó el Consejo Nacional de Investigación y Tecnología (Conicet) y que incluyó trabajos realizados por las universidades nacionales de Rosario y de Santiago del Estero. Los resultados de esa investigación quedaron registrados en la Primera Encuesta Científica sobre Creencias y Actitudes Religiosas de la población mayor de 18 años residente en la Argentina.
La encuesta - que se hizo este año entre 2.403 habitantes de todo el país- arroja que un 76,5 % de los argentinos se considera católico, frente al 90 % de 1960, cuando se realizó el último estudio religioso en el ámbito nacional.
La investigación, dirigida por el doctor en Sociología Fortunato Mallimaci, sostiene que si bien el 90 % de los encuestados dice que cree en Dios, al mismo tiempo afirma que no participa en ninguna institución religiosa. “Esto muestra un fuerte proceso de individualización y de no institucionalización, de parte de los católicos”, consignó el investigador del Conicet, quien en su estudio señala que desde fines del siglo XIX, la gente no va al templo asiduamente.
“De la institución Iglesia se pudo comprobar que es la más creíble; que tiene más presencia social que religiosa en el país, y que es una institución social que da valores religiosos”, opinó el sociólogo. Mallimaci explicó que es necesario conocer, a través de las encuestas, la identidad religiosa de la población, porque trasciende el ámbito privado. “Desde los años 30, hubo presencia de la religión católica; esto llevó a la Argentina a estar ligada a lo católico, y la Iglesia ocupó el espacio público; y es tan importante que se ha naturalizado. De ahí que a nadie sorprenda que en los paseos y plazas, en las rotondas o entradas a los barrios, haya una imagen de la Virgen o de un santo”, expresó el experto.

Les cuesta ir a la parroquia
Los investigadores se preguntaron cómo viven los católicos. Por ejemplo, ingresaron en barrios pobres donde pudieron comprobar que a muchas personas les cuesta ir a la parroquia, a veces hasta por su propia historia personal: “viven juntos sin casarse, tienen hijos con distintas parejas”, dice el informe. La mayoría toma sus propias decisiones -cantidad de hijos, sexualidad, etcétera-. “Se bautizan, toman la Primera Comunión y a lo sumo se casan por Iglesia, aunque cada vez menos”, consigna el estudio.
La encuesta reafirma la condición creyente de la sociedad argentina: 9 de cada 10 entrevistados cree en Dios. El 76% se define católico; el 9 % evangélico y un 11,3 % dice ser ateo, agnóstico, o no profesar ninguna religión. El estudio destaca una variable importante que tiene que ver con un proceso de recomposición de creencias. Es que el 76 % de los que se definieron como católicos, afirma concurrir poco o nunca a lugares de culto, y sólo el 23 % participa frecuentemente de las ceremonias.

Sectores pobres
Habitualmente se habla del crecimiento evangélico en los sectores de menos recursos; sin embargo, la investiagación arroja un resultado novedoso: los indiferentes religiosos igualan a los evangélicos en la población que no posee educación formal. Cuando se observan los modos de vivir la religión, el porcentaje de quienes dicen relacionarse con Dios por su propia cuenta, en todas las regiones, supera la mitad de la población. El “ser religioso a mi manera” o “me relaciono con Dios sin intermediarios” son frases que resumen las formas de vivir en buena parte de la sociedad argentina contemporánea. Temas como el aborto, la educación sexual en las escuelas, el uso de anticonceptivos, el sacerdocio en las mujeres, muestran la autonomía de conciencia y decisión, y lo hacen tomando distancia de los postulados doctrinarios, aunque los católicos adhieren a los principios doctrinarios en forma más significativa.
Esta primera etapa del trabajo -durará tres años- se analizó la identidad religiosa mayoritaria: catolicismo, evangelismo y los indiferentes religiosos; y en una segunda etapa, se estudiará a grupos minoritarios como los judíos y musulmanes.
El estudio del Conicet tuvo carácter nacional y se llevó a cabo en ciudades grandes, medianas y pequeñas de las distintas regiones del país, y fue presentado en la Cancillería.

Resultados académicos

Perú, Brasil, Chile y Uruguay indagan en los censos de población por la identidad religiosa. En Argentina, durante el siglo XX sólo se preguntó en los censos de 1947 y de 1960. Esto llevó a realizar una encuesta para estudiar la incidencia de las religiones en el país y lograr un resultado académico que no fuera desde el Estado ni desde la Iglesia.


CREENCIAS RELIGIOSAS

La militancia evangélica es muy alta, dijo un pastor

“El cristiano evangélico asume su cristianismo como estilo de vida; no hay divorcio entre la Palabra de Dios y la vida cotidiana, porque su fe se basa en la Palabra; no llega a Dios por intermedio de un sacerdote como en el catolicismo, sino que es directa”, dijo el pastor evangélico José Esteban Valoy. El líder religioso de la Iglesia Visión Apostólica, se refirió al grado de pertenencia y de militancia de los fieles de su iglesia y dijo que la militancia es alta; “fundamentalmente porque el evangélico asume el cristianismo como estilo de vida. De entre 100 fieles, es muy posible que el 80 % asista al templo”, indicó. “La diferencia está -dijo- en que el cristiano evangélico basa su cristianismo en el conocimiento de la Palabra de Dios, su relación con Dios es directa y no tiene intermediarios, como el sacerdote sería para el católico”, sostuvo el pastor.

Punto de vista
Respecto de por qué el Evangelismo crece en los sectores más pobres -según la encuesta del Conicet- Valoy indicó que en España y en otros paises europeos el Evangelismo crece mucho más en las clases altas; “y en los últimos años en Latinoamérica, el Evangelismo está alcanzando a todas las clases sociales, pero su incidencia en los sectores de menos recursos, se debe fundamentalmente, a una cuestión de ‘deseo de justicia social’, y como un mensaje de esperanza. Para los cristianos evangelistas Dios va a restaurar la vida y va a hacer justicia en esta vida, no en otra celestial”, indicó.
Según Valoy, el mensaje evangélico no está basado en promesas celestiales sino en justicias reales. “Por otra parte, los dogmas estrictos han ahuyentado a la gente, pero, sobre todo, en aquellas religiones de mayoría, que han estado históricamente vinculadas al poder, y que a los pobres y explotados se les ha dicho siempre que en el más allá, en otra vida, van a ser consolados”, añadió el pastor. Sostuvo que sería muy positivo que en los censos se incluyera las creencias de la gente, porque -indicó- es fudamental su incidencia en el modo de vida de una sociedad, así como el Protestantismo incidió en el origen del capitalismo.

“Un rasgo cultural de los tiempos actuales”

El vicario general de la Arquidiócesis de Tucumán reconoció la falta de compromiso en la fe.

“La pertenencia a alguna institución implica siempre un compromiso de por vida; generalmente en estos tiempos que corren cualquier excusa sirve para justificar la ausencia en la misa o en alguna actividad religiosa”. Esta afirmación pertenece al vicario general de la Arquidiócesis de Tucumán, RP Melitón Chávez, que reconoció que la Iglesia como institución es consciente de que los problemas que aparecen en los resultados de la investigación que realizó el Conicet existen, y se deben a una cuestión cultural. “La expresión religiosa comprometida, y todo lo que implique sentido de pertenencia a la comunidad cristiana más que a la institución, es un rasgo cultural de la época”, afirma el religioso, y añadió que la pertenencia implica siempre compromiso de por vida, y opinó que a veces se cree que las numerosas obligaciones que los fieles tienen que cumplir a diario los exime de asistir al templo, pero esta actitud no sólo tiene lugar en el ámbito religioso. “La falta de compromiso se da en cualquier tipo de institución, hasta en el mismo matrimonio o en la familia; por lo tanto este planteo nos afecta a todos, no sólo a la Iglesia”, dijo el sacerdote. Agregó que nunca se puede separar la pertenencia a Dios y la pertenencia a la Iglesia, ya que la Iglesia está dentro del mismo acto de fe, reconocida en la Palabra de Dios. Los rasgos culturales apuntan al “individualismo”, al “cortarse solos”. “Nos falta profundizar en la fe, y como Iglesia, nuestra misión de ir hacia una propuesta al estilo de Jesús”, reflexionó. Dijo que muchas personas ven la fe como un refugio personal nada más, como un estado de tranquilidad y de sentirse bien. “El Concilio Vaticano II ya habló acerca del divorcio entre la fe y la vida: creer en Dios y vivir al margen del Evangelio; esta incoherencia es el pero mal de este tiempo”, añadió.

El Vaticano cree menor la caída de fieles en el país

08-09-2008 | Clarín | Sociedad


ESCENARIO: "TRES DE CADA CUATRO ARGENTINOS ES CATOLICO"

El Vaticano cree menor la caída de fieles en el país


Para el Vaticano, si bien toda disminución en el número de católicos siempre debe inquietar, resulta digno de destacar que el porcentaje de fieles en el país "haya caído sólo" un 14 % en el último medio siglo, como lo determinó una encuesta del CONICET y cuatro universidades nacionales que se difundió recientemente. "Pensando en positivo, es para subrayar que con todo lo que pasó y padeció la Iglesia en los últimos 50 años, tres de cada cuatro argentinos siga siendo católico", dijo el subsecretario del Consejo para los Laicos de la Santa Sede, Guzmán Carriquiry.

En declaraciones formuladas durante su visita al país, Carriquiry --quien vino para recibir el doctorado honoris causa de la universidad FASTA--. dijo que el relevamiento hecha por tierra "cifras alarmistas que se suelen barajar sobre una fuerte disminución en el porcentaje de católicos, no sólo en la Argentina, sino en América Latina, sobre todo a expensas de las comunidades evangélicas". En ese sentido, señaló que la encuesta también estableció que "las comunidades cristianas separadas --léase, los evangélicos-- en el país apenas pasan el 9%".

Carriquiry -un uruguayo que hace más de 35 años trabaja en la Santa Sede y es un estudioso de la realidad latinoamericana, señaló, además, que en Brasil --el país con más católicos en el mundo, se detuvo la sangría de fieles católicos y hasta comenzó tibiamente a revertirse el proceso. "Se está percibiendo una pequeña vuelta a la Iglesia católica después de una caída del porcentaje de católicos entre los años '70 y el 2000", puntualizó.

La encuesta -presentada en la secretaría de Culto, determinó que el 76,5% de los consultados se declaró católico, contra el 90.5% que lo hizo en 1960, con ocasión del último censo nacional que preguntó sobre la filiación religiosa. Además, el 9,1% se manifestó evangélico, contra el 2,63% que lo hizo en el censo. Si esto se lo expresa en números redondos, implica que hace 48 años había 17 millones de católicos y hoy unos 30 millones, en tanto que los evangélicos pasaron de medio millón a 3,5 millones. A ellos deben sumarse hoy otro 2% compuesto por Testigos de Jehová y Mormones.

Preocupa a la Iglesia perdida de fieles

04-09-2008 | la Calle on line, Concepción del Uruguay


Religión
Preocupa a la Iglesia perdida de fieles

La Iglesia católica expresó hoy preocupación por la pérdida de fieles, aunque dijo que el descenso es "menos alarmante" del previsto, en un balance de la encuesta sobre creencias del CONICET, que reveló una caída de 14 por ciento en 48 años de la cantidad de argentinos que dice ser católico.

"Es positivo que, con todo lo pasó y padeció la Iglesia en casi 50 años, tres de cada cuatro argentinos siga siendo católico", valoró Guzmán Carriquiry, el laico más encumbrado del Vaticano, en declaraciones a DyN.

En un breve paso por Buenos Aires, el secretario del Pontificio Consejo para los Laicos dialogó con esta agencia y se manifestó "sorprendido" por este dato de la primera encuesta científica sobre creencias y actividades religiosas realizada por el CONICET.

El laico uruguayo, con 26 años en cargos en la Santa Sede, dijo además llamarle la atención que las comunidades cristianas separadas no superen 9 por ciento del total de la población argentina, cuando desde las Iglesias Evangélicas advertían que el crecimiento en los últimos 48 años fue mayor.

Carriquiry lamentó en este sentido que "a veces se larguen cifras alarmistas, que no son tales" en cuanto a la pérdida de fieles que sufre el catolicismo en Argentina y en América Latina.

A modo de ejemplo, el referente laical citó el ejemplo de Brasil, donde después de un descenso entre los años 70 y 2000 "ahora se percibe una pequeña vuelta a la Iglesia católica", sostuvo.

En tanto, el presbítero Pablo Malía, responsable de piedad popular de la arquidiócesis de Buenos Aires, coincidió en expresar preocupación por la caída del porcentual de católicos argentinos.

"No preocupa tanto lo numérico o porcentual, sino que la pérdida es real", puntualizó el sacerdote porteño, según consigna el portal Valores Religiosos.

Malía dijo que esa inquietud pastoral quedó reflejada en el Documento de Aparecida, donde el papa Benedicto XVI y los obispos latinoamericanos convocaron a una Misión Continental para "recuperar los fieles perdidos" a expensas de otros cultos, sobre todo evangélicos.

Tras lamentar el escaso cumplimiento de los sacramentos por parte de los creyentes, el sacerdote consideró que esa falta de compromiso no es fruto de la fe, sino de una "particular vivencia religiosa", que a su entender es "necesario acompañar".

El padre Malía estimó, a modo de autocrítica, que el "gran desafío de los pastores" era "aggionar" el lenguaje o modo de celebrar la misa, para recuperarla como "expresión de fe comunitaria".

El sondeo del CONICET reveló que nueve de cada diez argentinos dice creer en Dios, aunque no asiste habitualmente a oficios de culto ni expresa sentido de pertenecía a las Iglesias.

El relevamiento determinó que 76,5 por ciento de los encuestados –mayores de 18 años- dice ser católico, porcentual que decayó 14 por ciento en los últimos 48 años, mientras 11 por ciento es indiferente a la religión.

En tanto, 9 por ciento profesa algún culto evangélico, 1,2 por ciento pertenece a los Testigos de Jehová, y un porcentual similar se divide entre judíos, islámicos y espiritistas. El 0,9 restante es mormón.

La encuesta refleja además que apenas 23,8 por ciento participa de los oficios religiosos, de estos 60,8 por ciento pertenece a Iglesias Evangélicas, mientras 49,1 dice que va poco y 28,8 por ciento, nunca.

En tanto, 42,8 por ciento, sobre todo evangélicos, asegura haber leído la Biblia el último año, mientras 31 por ciento dice haber visitado un santuario y 31,5 por ciento reconoce haber consultado al menos una vez a un curandero.

Para el obispo metodista Pagura, se atraviesa una "crisis civilizatoria"

31-08-2008 | La Capital, Rosario


Para el obispo metodista Pagura, se atraviesa una "crisis civilizatoria"

"La merma del número de creyentes que arroja la encuesta de Fortunato Mallimaci refleja que vivimos un tiempo de crisis, no sólo local sino universal: estamos frente a una crisis civilizatoria porque se ha agotado el modelo de civilización que se construyó en gran parte con fundamentos cristianos, con participación de elementos religiosos antiguos y modernos. Estas estructuras sociales, políticas y económicas están entrando en una profunda crisis. Nos estamos cuestionando y nos tiene a todos en vilo por la guerra y la violencia extendidas en formas muy crueles, que no creíamos que existieran y nos sorprenden", sostuvo el obispo emérito de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, Federico Pagura, nacido hace 85 años en Arroyo Seco.

La encuesta del Conicet revela complejos procesos de desinstitucionalización religiosa y de individualización y recomposición de la creencia. "Es también una desestructuración que hace la gente. Las instituciones religiosas deben admitir con profunda humildad que no se agotan la fe, el amor, la expectativa y la esperanza en las estructuras religiosas eclesiásticas sino que hay una religiosidad en personas inimaginables. Hace muchos años, con un grupo visitamos a Alfredo Palacios, el primer diputado socialista por el barrio de la Boca, en su exilio en Montevideo. Cualquiera habría pensado que Palacios era un agnóstico o un ateo por su relación casi nula con la religión, pero la gran sorpresa fue hallar sobre su mesita de luz una Biblia toda marcada y escrita, que leía diariamente. Palacios no iba a ninguna iglesia, pero leía la Biblia. Los grandes libros escritos por grandes dirigentes religiosos no están encerrados en templos o bibliotecas sino en la conciencia de los pueblos", aseguró Pagura.

Sentimiento religioso. La mayoría de los encuestados cree que se puede ser un buen religioso sin ir a la iglesia. "Hay un sentimiento religioso y referencial ante la vida, pero sofocado por formas religiosas muy pesadas y alejadas de la realidad de cada día. Los creyentes o cristianos tenemos que tener humildad porque el amor genuino, la vida generosa y la entrega ya no pueden encerrarse en una pequeña capilla o en una gran catedral".

¿Por qué la gente va menos a la iglesia?, preguntó el Conicet. "En algunos casos se debe a cierto rechazo o cansancio por ceremonias demasiado rituales", advirtió Pagura.

El hombre, creyente por esencia y racionalidad

"El hombre por esencia y racionalidad es creyente, pese a que muchas veces le escapa a la responsabilidad", indicó el rabino Tzvi Grunblatt, director general del movimiento ortodoxo argentino Jabad Lubavitch, al ser consultado por la Agencia Judía de Noticias (AJN) sobre los resultados de la investigación realizada por el Conicet.

"El hombre sabe que la capacidad humana tiene un límite, sabe que hay algo más allá que organizó. El hombre no es un cúmulo de células", afirmó. El religioso explicó que "hay veces que el hombre no entiende y se confunde y cree en cosas que tiene más cerca, pero Dios es abstracto.

"La comunidad judía es igual a lo general de la sociedad, hay gente que se aleja porque tuvo una mala experiencia o por alguna persona religiosa, entonces se produce el fenómeno", agregó.

En tanto, Abraham Skorka, rabino de la Comunidad Benei Tikva y rector del Seminario Rabínico Latinoamericano, se mostró cauto en relación a la estadística y pidió primero reflexionar sobre "qué se entiende por la palabra Dios. Lo segundo es pensar cómo manifiestan esas personas el credo en Dios: en la Torá es haciendo lo justo, lo correcto y lo piadoso", resaltó.

Respecto del crecimiento de la creencia en Dios pero sin acudir a los templos, el rabino Skorka señaló que "la búsqueda de Dios se manifiesta desde la soledad, pero también es importante buscar a Dios en comunidad".

Radiografía de la relación que los argentinos tienen con la fe

Una encuesta de investigadores del Conicet sobre creencias y actitudes religiosas de los argentinos reveló que la sociedad está frente a una compleja recomposición de la forma en que profesa su fe, cambio que evidencia, además, una reformulación frente a las instituciones, tanto sean confesionales como gubernamentales.

Religiosos consultados por La Capital sobre la cuestión han coincidido en que existen cambios visibles en el modo en que la gente se relaciona con la religión (cualquiera sea el credo) y que hay una "desinstitucionalización" de la profesión de la fe.

También se sostiene que se está ante una forma de la crisis de la sociedad que involucra a estructuras liminares, que dejan "desamparada" a la gente.

El estudio del Conicet reveló que el 90 por ciento de la población dice creer en Dios y el 95 por ciento de ellos bautiza a sus hijos, pero ha crecido en gran medida la cantidad de personas que son indiferentes a las observancias religiosas.

También resulta relevante que, en el caso de los católicos, la transmisión de la fe se apoya en la familia (el 64 por ciento en la región central del país).

"A mi manera". "Cuando se le pregunta a la gente a quién consulta cuando tiene problemas, la mayoría responde que acude a la familia, no a un sacerdote o a un rabino", dijo el investigador Fortunato Mallimaci, quien dirigió la encuesta sobre creencias y actitudes religiosas de los argentinos.

Según el estudio, "soy religioso a mi manera" y "me relaciono con Dios sin intermediarios" son frases que resumen las formas de vivir la religión una buena parte de la sociedad argentina contemporánea. "Estamos frente a complejos procesos de desinstitucionalización religiosa e individualización y recomposición de las creencias", señaló Mallimaci. También resaltó que el principal ritual observado es el rezo en el propio hogar. Ocho de cada diez encuestados piensan que "se puede ser buen religioso sin ir a la iglesia o templo".

"El trabajo está en su primer año. Es una profunda investigación que en otras etapas tomará el tema por grupos religiosos, ciudades, edades", entre otras cuestiones, precisó.

Mallimaci aclaró que algunos medios indicaron que un "sólo un 23,8 por ciento de los consultados afirmó asistir frecuentemente a misa, pero ese porcentaje se refiere a los que van a los diversos cultos, en general, no sólo los católicos".

En tanto, la consulta indica que el sector que más creció es el de los que se mantienen indiferentes respecto de la profesión de fe (un 11 por ciento). "Aunque ello no llega a implicar una retirada de la religión, ya que hay una marcada creencia en la sociedad", indicó el investigador.

La encuesta fue realizada por 45 investigadores, docentes y becarios, sobre 2.400 casos de distintas regiones y poblaciones del país.

"Los últimos censos nacionales en los que se preguntó por el tema fueron los de 1947 y 1960. A veces parece que no había intención en investigar para no competir entre los distintos credos, pero en los colegios se pregunta sobre el tema", señaló Mallimaci, de 58 años y ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Por otra parte, adelantó que al presentar el trabajo en la Cancillería, la Secretaría de Culto de la Nación se comprometió a incluir en el próximo censo lo relativo a las creencias religiosas.